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jueves, 9 de octubre de 2008

Diseño, Arte e industria

El diseño valenciano esta de enhorabuena al recibir en julio la empresa CuldeSac, el premio "Compasso d´Oro ADI 2008" por el diseño de un reloj de pulsera para una prestigiosa marca italiana.

CuldeSac

Pero además, este premio nos permite reflexionar sobre la importancia que debería tener el diseño de calidad español en la industria de nuestro país, ya que en esta economía actual tan competitiva y globalizada, sólo la calidad despunta y mantiene producciones industriales de alto valor añadido.

Afortunadamente hoy en día ya no existen dudas acerca de la entidad artística del diseño industrial como lo concibió Charles Rennie Mackintosh, y por tanto, de la utilidad del Arte no sólo en su aspecto estético.

sábado, 4 de octubre de 2008

¿China vs. Damien Hirst?

Hoy en día el mercado del Arte polariza la atención sobre los artistas chinos y Damien Hirst, pero representando ambos facetas muy dispares en cuanto a la participación de galeristas y marchantes.

Escultura del artista chino Hu Ke

Mientras el Arte chino actual supone aire nuevo estilístico, apertura de un nuevo mercado y oxígeno para las finanzas privadas, Hirst representa la rebeldía del artista contra el status quo de los intermediarios del Arte al subastar su obra en propiedad el pasado mes en Sotheby´s.

Damien Hirst, A Thousand Years (1990)

Considero que ambas novedades no deberían levantar la polémica y mucho menos el temor (más periodístico que real) entre galeristas y marchantes, ya que la apertura de un nuevo mercado les supondrá la captación de nuevos creadores y compradores, y la boutade de Hirst se quedará como una mera anécdota de un artista multimillonario muy bien asesorado por economistas y analistas de mercado.

Otro punto de vista de esta cuestión es el meramente artístico, preocupándonos si buena parte de los artistas chinos aportan alguna novedad estilística o no, y si verdaderamente hay que considerar a Hirst un buen artista o...

jueves, 11 de septiembre de 2008

The Company: Molestan las buenas teleseries

Queridos lectores, esta semana he asistido una vez más a la masacre perpetrada sobre una buena serie televisiva como "The Company".







Esto no es algo nuevo en nuestras televisiones, no se salva ni una, ya que también lo vivimos los sufridos seguidores de la magnífica "Vientos de agua".



El atentado contra este género cinematográfico se materializa con un escaso marketing, y horarios fluctuantes cada vez más propios de vampiros y gente que no madrugue demasiado al día siguiente. Es más sangrante cuando se trata de obras de gran calidad artística, que tratan de temas muy candentes hoy en día como la emigración ("Vientos de agua") y la "guerra fría" ("The Company").



Las preguntas que me plantea esta situación son,

¿Soy un marciano que le gustan las series de calidad?

¿Le importa un rábano el arte a las televisiones públicas y privadas?

¿Estoy en un país de incultos televisivos?



Creo que una de las respuestas nos la da cada año las estadísticas de la OCDE, indicándonos el lugar de España en inversiones educativas.

viernes, 1 de agosto de 2008

No está todo dicho sobre 'El Coloso'

El pasado mes de junio saltó la noticia sobre las dudas acerca de la autoría del lienzo del Museo del Prado titulado "El Coloso o El Pánico" (nº 2785, o/l, 116 x 105 cm), siempre atribuido por los expertos de dicha institución a Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos 1746– Burdeos 1828), a raíz de la preparación de exposiciones del artista referidas a la influencia que la Guerra de la Independencia tuvo sobre su obra.



El Coloso


En esta polémica con cruces de palabras entre expertos se debe indicar para aclarar al lector de esta noticia y facilitarle su posicionamiento o la creación de opinión, que todo historiador del Arte que se dedique a la expertización sabe que las atribuciones de obras escasamente documentadas casi nunca se pueden cerrar definitivamente, ya que los artistas difuntos no pueden dar su opinión (a más de uno no le gustaría), y necesitan apoyarse en datos historiográficos, análisis físico-químicos y no sólo en simples opiniones subjetivas relativas a la plasticidad y calidades artísticas de la propia tela, que varían con la estética y el gusto de cada época en que se realiza el estudio. Por desgracia muchos de los historiadores del arte olvidan que son ante todo y sobre todo historiadores, y no meros aficionados al arte o estetas que generalizan las características pictóricas de un artista para querer encontrarlas en la totalidad de sus cuadros.

Es evidente que todas estas cuestiones habituales en la historia del arte, acaban siendo meras discusiones entre expertos que no deberían de salir de este ámbito profesional para incidir en otros como son el político en el caso de esta noticia, ya que ha sido el Ministro de Cultura, César Antonio Molina, advirtió de que en esta cuestión será finalmente el Museo del Prado quien "dictamine", demostrando que no debe tener claro el concepto de Comunidad Científica al expresarse de este modo; estimado ministro, cualquier historiador del arte entendido en la obra de Goya tiene el derecho de poder refutar las tesis de esa institución anquilosada (su director es un cargo político), inamovible (sus dictámenes son dogma de fe) y madrileña (el resto del país no se siente implicado aunque la subvencionemos vía impuestos) que es el Prado, siempre que sus trabajos tengan la suficiente seriedad y calidad científicas.

Por último, se debería terminar ese miedo del Prado al debate y a la crítica constructiva, a no implicar más a toda la sociedad civil y académica española (es penoso que los mayores expertos en Velázquez y Goya sean extranjeros), y al terror de que el cuadro no fuera de Goya; la obra de uno de los mejores pintores de todos los tiempos no se resentiría lo más mínimo por ello.